Para muchos de nosotros, trabajar no necesariamente es un placer; pero si además de hacerlo como una obligación, termina haciéndole daño a nuestro cuerpo, entonces es momento de parar y darnos cuenta de que intercambiar salud por remuneración no es la mejor opción.
Estas tres situaciones a las que te puedes ver expuesto en tu trabajo lo comprueban:
#3. Las reuniones motivacionales cultivan la depresión
Es común que una empresa organice reuniones motivacionales para sintonizar a sus trabajadores con la misión de la organización, y buscar una mejor cohesión entre ellos. Sin embargo, está demostrado que el forzar a la gente a “sentirse bien“ de manera grupal sobre un trabajo del cual no están convencidos si les gusta, lo que hará es amargarlos aún más.
La matemática es sencilla: generalmente en esas situaciones, la mayoría de las personas presentan un semblante alegre pero cosméticamente pasajero: Al regresar al día a día, sienten un “bajón“ emocional pues se acaba la magia. ¿Te imaginas que además de detestar tu trabajo, te sometas a reuniones
hipócritas de cohesión grupal?
Esa depresión agudiza tu estrés, merma la satisfacción laboral y tiene un impacto negativo en tu sistema circulatorio. Lo que sí funciona: Comenzar por reconocer los logros de cada individuo dentro de la organización, y posteriormente organizar grupos de trabajo pequeños (2 o 3 personas) entre quienes estén mejor sintonizados. Esto refuerza la moral y el valor de cada uno y propicia una mejor colaboración a largo plazo. Y cuando regresas a tu oficina, tienes al enemigo más cerca de lo que crees..
3 Malos Hábitos Al Trabajar (Que Te Matan Más Rápido De Lo Que Crees)
Es común que una empresa organice reuniones motivacionales para sintonizar a sus trabajadores con la misión de la organización, y buscar una mejor cohesión entre ellos. Sin embargo, está demostrado que el forzar a la gente a “sentirse bien“ de manera grupal sobre un trabajo del cual no están convencidos si les gusta, lo que hará es amargarlos aún más.
hipócritas de cohesión grupal?
Esa depresión agudiza tu estrés, merma la satisfacción laboral y tiene un impacto negativo en tu sistema circulatorio. Lo que sí funciona: Comenzar por reconocer los logros de cada individuo dentro de la organización, y posteriormente organizar grupos de trabajo pequeños (2 o 3 personas) entre quienes estén mejor sintonizados. Esto refuerza la moral y el valor de cada uno y propicia una mejor colaboración a largo plazo. Y cuando regresas a tu oficina, tienes al enemigo más cerca de lo que crees..
#2. Los teclados son un condominio de bacterias
¿Cuándo fue la última vez que limpiaste tu instrumento más usado diariamente? considerando que un teclado de computadora es usado hasta diez horas al día acumulando polvo, grasa, restos de comida y humedad, imagina después de unas cuantas semanas de incubación.
#1. Estar expuesto a cualquier fuente de luz durante las horas de sueño
Los ritmos circadianos del cuerpo que regulan tu metabolismo de grasas (la principal fuente de energía de tu cuerpo), funcionan gracias al ciclo del día y de la noche. Si tienes la mala costumbre de trabajar en una computadora hasta tarde, o dejar encendido el móvil para revisar cualquier notificación nocturna, tu cuerpo -y tu mente- entra en crisis, al no poder delimitar entre ambos ciclos.
A corto plazo, se crea un círculo vicioso: como tienes menos energía al día siguiente, eres menos eficiente en tus labores y debes desvelarte de nuevo. A largo plazo, tus arterias se endurecerán y se obstruirán, debido al desajuste en el consumo de grasa de tu cuerpo. Lo que debes hacer: establece plazos estrictos para trabajar durante el día, y reserva suficientes horas de sueño para reponer tus energías. Tu vida es mucho más importante que tu trabajo, ¿No lo crees? Si tu trabajo te está matando de cualquier otra forma, no olvides comentarlo.