Vivir y compartir en pareja puede llegar a ser muy difícil; con frecuencia, la causa principal de las asperezas y malos entendidos es que no escuchamos lo suficiente.
Cuando tu pareja te hable, tómate esos segundos para dejar pasar lo que tienes en tu mente. Olvida esa notificación del celular que de seguro puede esperar unos minutos; deja a un lado el trabajo pendiente (que no se resolverá sólo pensando en él), y por unos breves instantes no pienses en lo que vas a responder; mejor aún, no pienses, y sólo trata de entender.
Simplemente escucha.
