No importa si te vistes de traje o tu uniforme diario son pantalones anchos de mezclilla; la higiene personal es la piedra angular de tu imagen. Y aunque creas que la tienes controlada totalmente, puede que estés cometiendo alguno de estos 6 errores que no dejan de ser un repelente para el sexo opuesto:
#1. Te aplicas el frasco completo de perfume
¿No te ha pasado que nada más entrar a un ascensor, una nube de perfume te golpea cual gancho de Sylvester Stallone? Ese vecino o colega lo volvió a hacer; se vació el frasco de perfume encima. Aún si es una fragancia suave, cualquier extracto usado en exceso será realmente molesto para los demás. Mas aún, las mujeres pueden pensar que lo haces para esconder un fuerte olor corporal.
El verdadero efecto Axe.
Lo que sí puedes hacer: Un par de toques de perfume en el cuello y dos más en el pañuelo que llevas, generalmente son suficientes. Porque llevas pañuelo, ¿Verdad?
#2 Puntos negros
Todos sufrimos de puntos negros en algún momento de nuestras vidas; quizá por un desbalance químico en nuestra piel, una técnica pobre al lavarnos el rostro o la mala costumbre de tocarnos la nariz, lo que deposita suciedad en nuestros poros. Incluso una predisposición genética puede ser la causante de este fenómeno.
Ninguno de tus amigos los notará (ni mucho menos te dirá nada sobre ellos)… Pero una mujer es otra historia: no sólo los detectará, sino que puede que haga un juicio injusto sobre tu higiene.
Iba a colocar una imagen clínica, pero me pareció terrible. Preferí poner este cachorrito.
Si sufres de puntos negros, lo primero que debes hacer es recurrir a un especialista. Sólo un dermatólogo es capaz de limpiar tu rostro sin que te queden marcas.
#3. Caspa
De nada vale tener un traje oscuro impecable y a la medida, si en pocos minutos va a parecer un
paisaje navideño. Yo sufrí de caspa durante muchos años (Sí, suena a frase de infomarketing), y ni siquiera los productos anticaspa más fuertes resolvían mi problema del todo. Al final, logré encontrar una solución al mejorar mis hábitos alimenticios (Un caso poco común, en realidad).
No importa cuánto la sacudas; ella se multiplica, ad infinitum
Con frecuencia la corrección de la caspa mejora también el equilibrio químico en tu rostro, así que una cosa lleva a la otra: Un cabello y rostro limpios es la mejor versión de ti en cualquier situación.
#4. Labios resecos
Aunque el uso de manteca de cacao o cualquier otro producto en forma de labial puede parecer un insulto a tu hombría, piensa: ¿Con qué vas a besar? Si ellas ven que tus labios están resecos o incluso cuarteados no les dará una buena imagen mental de cómo sería darte un beso. Quizá se imaginen que debe ser algo parecido a besar a Bane.
Aunque la máscara le dé un aire de misteriosa sensualidad.
Cuando el clima es muy frío o seco, tus labios sufren pues no tienen forma de autolubricarse como el resto de tu piel. Mantenlos humectados (pero NO con saliva… apestarás).
#5. Dientes amarillos
Tu amor al café y a los refrescos de cola influyen en la coloración de tus dientes. Si bien no siempre es posible tener una dentadura perfecta, unos dientes limpios y de un tono neutro llegan a asociarse con un aliento más fresco y una apariencia impecable.
Por otra parte, Bane no tiene ese problema.
Existen muchos tratamientos para blanquear tus dientes que tú mismo puedes intentar en tu casa, pero seamos realistas: ¿No es mejor dejar un tratamiento así en manos de un especialista? Puedes hacerlo con la misma frecuencia que vas al odontólogo (no, no me refiero una vez cada cinco años… me refiero a la frecuencia que deberías ir, al menos dos al año).
Por cierto… si fumas, va a ser mucho más difícil.
#6. Pelos en la nariz y orejas
A medida que vamos creciendo (o envejeciendo, según tu nivel de optimismo), empiezan a salirnos pelos en lugares previamente desiertos de vellosidades. Más específicamente, -para no entrar en detalles- la nariz y las orejas son puntos críticos en este sentido.
Los pelos en la nariz no sólo son poco estéticos, sino molestos; a veces la nariz nos pica no por que estemos mintiendo, sino porque nos molestan estos señores. De igual manera, en las orejas empieza a crecer una jungla que al principio relacionas con los años de sabiduría que has acumulado…
…pero igual a Yoda te parecerás.
Por último, no es necesario comparar estas recomendaciones con la metrosexualidad; la intención es que mantengas una imagen limpia que proyecte lo mejor de tu personalidad (Y que las mujeres no tengan pretextos para no acercarse).